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¡Que te diviertas con Giulio y Romeo!


Att: 'Ma che cosa' STAFF

lunes, 2 de mayo de 2011

Romeo - X


Las primeras notas de O fortuna golpean mi cerebro. Me levanto, lentamente, del suelo. A mis lados se posicionan mis compañeras. Las observo, desconcertado. Ellas me dan la espalda, erguidas y arrogantes.
Me acerco y contemplo mi reflejo en el espejo de la sala de baile. Veo a un muchacho pálido, ojeroso, que se pregunta demasiadas cuestiones para entender algo. Alguien me coge de la mano y me lleva hacia el centro de la sala. Después, se aleja.
Y entonces, explotamos.
Las piruetas y saltos se entrecruzan a mis espaldas. Hago una fouetté, que culmino con un pas de deux con, la que se supone, que trata de seducirme para atraerme hacia un mundo oscuro y tenebroso. La música vibra, nos mueve. Creo flotar, acompañado por las bailarinas que tratan de empujarme hacia un lado u otro. Es una conversación silenciosa, pero llena de significado.
Las últimas notas nos indican que debemos adoptar la última posición. Ando hacia delante, y siento cómo a mi espalda cada una adopta su postura. Me inclino, y dejo que sus figuras sepulten mi propio cuerpo, agotado.
Y se produce el silencio.
Mantenemos la posición hasta que Carlo da una palmada. Suspiro y me incorporo cuan alto soy.
Bene, benecomenta Carlo mientras se acerca. Hoy lo has bordado me guiña el ojo.
Me gustaría decirle que me he esforzado mucho para conseguir la incertidumbre que requiere mi personaje. Pero mentiría. Simplemente, me he mostrado tal cual me siento. Eso no debe ser bueno.
Mientras Carlo comenta fallos al resto, no puedo evitar ladear la cabeza para fijar mi vista en los dos chicos que calientan en la barra. Fabiano, recostado contra ella, me observa con tanta intensidad que me quema su mirada. La aparto, contrariado. Sé que tengo que hablar con él, pero me resulta muy difícil.
Carlo nos manda ir a ducharnos. Llevamos horas practicando y, finalmente, ha quedado satisfecho. Antes, sin embargo, me coge del brazo.
¿Cómo lo has hecho?
¿El qué? me sorprendo.
Romeo, tú derrochas alegría… suspira. Por eso dudé tanto en darte el papel a ti. Pero, desde luego, has estado perfecto hoy: desconcertado, dolido… destruido.
Supongo que gracias murmuro.
Pero ya hemos acabado la representación enarca las cejas. Y puedes recuperar tu alegría.
Buceo en sus ojos y veo cómo me pregunta qué me preocupa. Sacudo la cabeza y la resto importancia con un movimiento de mano. Luego, me alejo para ir a los vestuarios. No se me escapa, sin embargo, el resoplido que produce con sus labios, mientras se da la vuelta para recoger sus cosas.
Ruego por que el vestuario esté vacío, y asombrosamente, se cumplen mis plegarias. Disfruto de una ducha caliente que parece resolver mis problemas al llevárselos por el desagüe. Luego, me seco el pelo con una toalla y me visto. Salgo de la academia con la energía renovada.
Hasta que lo veo.
Sentado sobre el capó de un coche y cruzado de brazos, Fabiano me mira. Sin decir una palabra, me acerco a él. Se levanta y comenzamos a andar. ¿Hacia dónde? Posiblemente, hacia ninguna parte en concreto.

VOCABULARIO DE BALLET
Fouetté: Giro sobre una pierna cuyo pie se estira y vuelve a su posición normal durante las vueltas. La otra pierna impulsa el giro sin tocar el suelo.
Pas de deux: Ballet entre un hombre y una mujer que expresa emociones intensas.

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